Traslado fugaz de los Estudiantes por la lluvia

El Cristo de la Buena Muerte y la Virgen de la Angustia tuvieron que trasladarse fugazmente ayer debido a la lluvia que apareció por la tarde y que provocó que se tuviera que suspender el vía crucis que estaba previsto por las calles de la feligresía hasta la Catedral para celebrar un quinario especial por el centenario fundacional de la cofradía. En torno a las cuatro y media de la tarde, unos chubascos hicieron que la junta de gobierno acordara cambiar el plan inicial del rezo piadoso por lugares como la plaza de la Contratación y el Arenal y se decidió que el vía crucis de la juventud fuera dentro de la capilla universitaria y que después, se realizara un traslado breve hasta la Seo por la calle San Fernando, la Puerta Jerez y la avenida de la Constitución. Esta noticia pilló a muchos cofrades tomando un café y decidieron visitar los besamanos o los besapiés de La Carretería, El Baratillo o el Cristo de la Corona mientras que finalizaba el vía crucis en el interior de la capilla universitaria, en la cual no se cabía por sus reducidas dimensiones y la cantidad de cofrades que se habían acercado a este culto. Ya de noche y tras formarse el cortejo en el interior de la sede canónica, salía la cruz de guía de forma cadenciosa buscando la puerta principal del Rectorado. Detrás, una larga fila de cirios color tiniebla que apenas se encendieron por el viento de agua que mecía las palmeras y las copas de los cipreses justo cuando salió el crucificado de Juan de Mesa. El Divino Maestro de la Universidad de Sevilla volvió a dar una suprema lección transitando ante las fachadas de la que fue Antigua Fábrica de Tabacos y recorriendo en menos de una hora lugares icónicos de la ciudad como la Puerta Jerez, ante el teatro Coliseo o el Archivo de Indias. Muchedumbre Un muchedumbre seguía al Cristo por las aceras y sorteando veladores mojados por los chaparrones mientras que los vientos presagiaban gotas que lluvia que aparecieron cuando la imagen llegó a la avenida de la Constitución . A partir de ese momento, el ritmo aumentó y ya no se produjo ningún cambio en los hombres que portaban las andas porque apenas se pararon. La Virgen de la Angustia, elegantemente vestida por Joaquín Gómez, fue con las luces apagadas debido a que la hermandad quería celeridad ante la posibilidad de que esas gotas de agua fueran un chubasco como el que había caído por la tarde. La escolanía de María Auxiliadora no cesó en ningún momento de cantar ante el crucificado y la entrada en la Catedral estuvo acompañada con la solemnidad del órgano de la Seo , el cual se escuchaba desde la plaza del Triunfo y a través de la puerta del Príncipe. Las imágenes tuvieron un recibimiento del Cabildo Catedral muy especial porque hubo varios canónigos junto a la hermandad, así como el arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses. La junta de gobierno portó a los titulares en los últimos metros antes de posar las andas en el trascoro y de terminar este breve pero intenso traslado marcado por la lluvia. Ya se adivinaba la estructura del altar de quinario situado justo detrás de la puerta de la Asunción y donde se observaban los faldones del paso de palio. Durante esta semana, la hermandad de Los Estudiantes volverán a recordar aquellos cultos de los años 70 con los titulares en la Catedral y los altares levantados en el trascoro en medio de un año en el que la corporación volverá a reencontrarse con su historia.

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